Por Nicole Koenigsberger

EDGAR NAVARRO

Edgar Navarro, diseñador guatemalteco, fundador de Maison Escarlata y Director Creativo de Maria´s Bag nos cuenta un poco sobre su trayectoria, su inspiración, que lo hace destacar y obstáculos a lo largo de su carrera.

¿Cómo fueron tus inicios en el mundo de la moda? ¿Siempre supiste que tenías inclinaciones artísticas o hubo algún momento decisivo en tu vida?

Creo que siempre fui un ente creativo. No necesariamente para la moda pero siempre hubo en mi la necesidad de crear. En mis inicios experimenté con el teatro y la danza y eso hasta el día de hoy sigue influenciando mucho mi propuesta visual y escénica en los desfiles y en la forma en la que estructuro mis colecciones.

 

Estudiar diseño industrial me abrió la mente a un mundo de posibilidades en las que no estaba enfocado necesariamente al mundo del vestuario, pero experimentar con otros materiales fue lo que me hizo crear las piezas de joyería, fucionando lo que había aprendido de las técnicas artesanales guatemaltecas y combinandolas con mi visión del mundo y de mis experiencias personales.

 

La combinación de estos momentos me llevó a formar mi marca, después de mucho esfuerzo y de tropiezos, pero logré establecerla como empresa y a partir de ese momento la moda se volvió el centro de mi creatividad.

fotográfo: Alexander Ayala

Sabemos que el lanzamiento de tu primera colección se realizó en Washington. ¿Sientes que has recibido mayor apoyo como diseñador emergente fuera de Guatemala?

No, no lo creo, mi país me ha apoyado incondicionalmente y es por Guatemala que hoy tengo una carrera la cual puedo llevar al mundo. El ser guatemalteco y tomarlo como una bandera para mostrar mi creatividad en el extranjero me ha abierto muchas puertas y me ha dado la oportunidad de compartir con el mundo lo espectacular que es nuestra cultura y nuestra tierra.

 

En los años en los que estaba comenzando con mi marca el vivir experiencias como la de Washington me abrió los ojos al mundo, pero también me hizo darme cuenta del valor que tiene para mi mi país y el potencial que veo en él y en su industria y la oportunidad que tengo de llevar ese mensaje a otros mercados.

Existe la idea en Guatemala que “de moda no se vive”. Sin embargo, tú y tu trabajo han logrado destacar. ¿A qué crees que se debe el éxito que haz tenido?

El mundo de la moda es duro, y la sociedad guatemalteca también. ¿Alguna vez haz tenido una experiencia difícil en tu trabajo?

La mayoría de carreras relacionadas a la creatividad tienen ese estigma: ¨del arte no se vive, de la moda no se vive, del diseño grafico no se vive, etc…¨ y la verdad es que de ninguna profesión se vive solo por estudiarla.

 

De lo que se logra vivir es de la dedicación y empeño que le pongas a un proyecto. Cúantas horas al día le dedicas a tus sueños y cual es la motivación que te levanta todas las mañanas. Teniendo eso en mente se puede vivir prácticamente de cualquier cosa que realmente sea tu pasión.

 

El apoyo de la gente que nos rodea en el camino es vital, pero no se consigue únicamente comenzando una carrera. Mi clientela no me apoyò en mis inicios porque soy guatemalteco, o porque era emergente, me apoyaron porque estaba comprometido con mi trabajo y cada producto que llegaba a sus manos tenía horas detrás de empeño y dedicación y de un mensaje y una calidad con la que ellos podían identificarse. Creo que esa a sido siempre mi premisa en el trabajo que realizo.

Podría decir que gran parte de mi experiencia en el trabajo ha sido dura. Y creo que así es la vida en general. Las experiencias difíciles son los puntos claves en los que el cámbio se genera y los motores creativos se encienden. Nada bueno viene de algo fácil.

 

Por supuesto que hay momentos de satisfacción y reconocimiento, pero vienen detrás de la lucha. Cuando estaba comenzando mi estudio fue muy difícil encontrar a personas que creyeran en la visión que tenía para la marca, y en ese momento recuerdo sentirme muy frustrado con las dudas que otros tenían de mí y de mis sueños. Pero pronto entendí que el que tenía que dejar las dudas sobre mi vida era yo, y no los otros.

 

En el momento en el que tomé esa decisión comenzaron a aparecer muchísimas personas que me apoyaron y creyeron en lo que estaba proponiendo, pero fue porque el cambio estaba en mí y en mi fe por lo que sabía que podía lograr con mi creatividad.

Tus prendas parecen contar historias dentro de sí mismas. ¿Qué historia o mensaje deseas transmitir a través de tus creaciones?

Cada colección está inspirada en un momento específico de mi vida. Trato de que mi marca sea una especie de autobiografía y de transmitir cómo percibo el mundo y las experiencias que me da la vida día a día.

 

En este contexto cada prenda se vuelve en mi imaginario una especie de capítulos dentro de la historia que van relatando la inspiración y a los personajes que la interpretan. Busco que las prendas sean mensajes más que accesorios comunes, para que quien las lleve y se identifique con ellas pueda contar también parte de su propia historia al salir a la calle.